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Cómo gestionar el tiempo. Aumenta tu productividad.

Ha vuelto a pasar. Te has pasado un fin de semana entero viendo series y saliendo con los colegas. No has abierto ni un libro. Has tirado dos días a la basura y ahora es lunes. Necesitas un cambio en tu vida. Necesitas aumentar la productividad y aprender a cómo gestionar el tiempo.Tienes cuatro minutos para leerte este artículo y resolver tu vida en los próximos tres minutos. Rápido, porque ya te quedan dos.

La gente que gestionamos el tiempo somos así de metódicos.

Un héroe está siempre listo: el tiempo de activación.

¿Recuerdas cuando Bruce Wayne veía la Bat-señal? En menos de veinte segundos estaba en la Batcueva arrancando el Batmovil. Superman entraba en una cabina de teléfono y el bueno de Peter Parker llevaba sus mallas puestas debajo de la ropa.

Esto se llama tiempo de activación. Tenemos que estar siempre listos para poder realizar una tarea. En nuestro caso, estudiar.

En el tiempo que has decidido que vas a estudiar y en el que tardas en buscar, preparar o limpiar tu sitio de estudio ya se te han quitado las ganas.

 

mesa ordenada productividadUn héroe tiene un sitio: la mesa.

Necesitas un Templo Jedi, una Roca Dragón, una Fortaleza de la Soledad, una Piña debajo del Mar. Lo que te estoy intentando decir es que lo primero para concentrarte es tener una mesa despejada. Recalco lo de grande y despejada. 

Tu mesa sólo puede tener lo necesario para estudiar. Te permito que puedas poner algún objeto que no haga prácticamente nada, un muñeco, una foto, una piedra o una maceta.

Bueno, macetas puedes poner dos por tema del Feng Shui.

Como te habrás dado cuenta, no he mencionado nada sobre tu teléfono móvil. Esto es así porque el móvil es el mayor villano al que te enfrentas. Lo peor es que no viene sólo.

Un héroe tiene enemigos, en este caso, la falta de productividad.

Tu principal enemigo es el móvil. En serio, póntelo lejos de tu vista y muy lejos.

Los amigos de mi enemigo, son mis enemigos:

descansos productividad

 

El gran enemigo de la productividad: el tiempo.

El móvil se encarga de desconcentrarte. Cuanto más tiempo le dediques a una tarea sin hacer descansos, más fácil será que te desconcentres. Como cada héroe es un universo, debes empezar a asumir tus tiempos. Yo ya tengo comprobado que mi concentración en las tareas no pasa de unos quince minutos.

Para solucionar esto, piensa en las tareas como si estuvieras en el gimnasio: vamos a hacer unas series cortas de 15 repeticiones en 4 series. Fíjate: si cumples el objetivo de estar concentrado durante quince minutos con tres descansos intercalados, ya llevarás más de una hora concentrado.

 

Enemigo de la productividad: lo imposible.

Otro de tus enemigos de la productividad es la sensación de que no puedes acabar las tareas. Este fallo depende principalmente del planteamiento a la hora de afrontar los problemas. Si crees que hay alguna tarea imposible, divídela en objetivos más pequeños que puedas asumir.

 

multitarea productividad

Enemigo de la productividad: la multitarea.

Si has dividido las tareas en subtareas es para que hagas una subtarea en cada sesión de concentración. Hacer varias cosas a la vez provocará que pierdas foco y no vuelvas a acabar ninguna.

 

desorden productividad

Enemigo de la productividad: el desorden.

Por muy creativo que seas, tu cerebro tiene que ser exacto como un reloj atómico. Usa post its para evitar que tu creatividad se vuelva contra ti. Apunta qué tareas tienes realizadas, cuáles no y cuáles deberías estar haciendo ahora mismo.

Una vez tengas esos post its rellenos, recurre a ellos siempre que tengas dudas.

 

Enemigo de la productividad: el ruido.

Tu mente tiene que estar vacía cuando hagas una tarea. Si te paras a escuchar lo que está haciendo tu vecino o el ruido de la obra de enfrente, ya estás enfrentándote otra vez a la multitarea.

Usa tapones para los oídos o ponte música. Pero música para estudiar.

 

dolor lumbar

Enemigo de la productividad: el dolor de espalda.

Este enemigo ya tiene precuela en Wuolah. El dolor lumbar te atacará cuando menos te lo esperes. Por eso, siéntate correctamente y recuerda como lo vencimos juntos en la película anterior.

 

oscuridad productividad

 

Enemigo de la productividad: la falta de luz.

Necesitas buena luz para ser productivo. Cuando piensas en focalizar no estoy hablando de dejar una luz encendida sobre la mesa y el resto del cuarto a oscuras. Enciende una luz principal que ilumine la habitación y un foco de luz que apunte a tu mesa de trabajo.

Evita los reflejos. Tus córneas lo agradecerán.

 

desmotivacion productividad

Enemigo: la desmotivación.

Piensa que ya lo tienes. Ahora conoces a todos tus enemigos, el daño que provocan a tu productividad y cómo puedes vencerlos. Tienes la situación bajo control. La batalla definitiva ha comenzado.